Sunday, February 24, 2019

Albergar una esperanza.

Sé que es egoísta, decirte estas cosas. Pero siento que es algo que necesito hacer.

Me dijiste que no entendías, cómo pude en algún momento pensar que tomé la decisión correcta. La decisión correcta al dejarte, la decisión correcta al buscar una vida sin ti.

Pero al final del día fue la decisión que tomé y aquella con cuyas consecuencias tengo que vivir y trabajar.

Hace poco más de siete meses, durante aquella última llamada, preguntaste si había olvidado todos nuestros planes. Todas nuestras promesas. Todos nuestros sueños, incluyendo aquel del matrimonio. En su momento, mi respuesta fue que quería vivir esta nueva experiencia.

Yo sé que rompí tu corazón, yo sé que perdí tu confianza. Sé que probablemente no quieras perdonarme y conociéndote, conociendo tu fortaleza y tu tenacidad, puedes aferrarte a esa idea y no cambiar de opinión.

Creo que simplemente escribo para decirte que, realmente nunca los olvidé. Mientras pensaba qué hacer de la situación, aquellos primeros meses, previos a tomar alguna decisión, recordaba aquello que dijiste la primera vez que terminamos y partiste. ''Si tú conoces a alguien, estará bien y lo único que querré será tu felicidad. Cuando vuelva, nos buscaremos.''

Esa afirmación me dio la libertad que me hacía falta y me permitió lanzarme a algo distinto. Esperaba fuera cierta, porque de esa manera sabría que, sin importar qué, volvería a ti. A tu lado, como prometimos. Yo sé que parece que me defiendo sin bases, y créeme que sé que con eso te di por sentado, te sentí seguro y muy probablemente haya arruinado cualquier posibilidad de un futuro contigo. En momentos llegué a reprocharte, sintiendo que tú llegaste a hacer lo mismo, cuando decidiste irte sin compromisos a vivir tu vida como quisieras.

Y de la misma manera cómo se rompió tu corazón, el mío cayó en pedazos al piso cuando destrozaste aquella afirmación. Si me iba ahora, no habría más. Pero la decisión ya estaba tomada, ya había comenzado a cambiar y experimentar y ya no podía echarme atrás. Necesitaba saber qué era vivir sin ti, necesitaba dejar de necesitarte. Ahora me doy cuenta que puedo estar en ti. Aunque ha habido muchos altibajos, he podido estar bien, sola, dentro de lo que cabe.

Debo admitir que sí me molestó un poco. Parecería que eso lo dijiste porque fuese conveniente para ti. Si a ti te sucedía, aunque no fuese planeado o buscado, como tampoco lo fue en mi caso, en eso te escudarías. No sería tu culpa porque en eso habíamos quedado. Al menos así se sintió. Pero cuando me pasó a mí, me tachaste de villana, incrédula e inclusive algo tonta por haberlo creído posible, cuando tú fuiste quien lo sugirió. Más que molestarme, dolió.

También sé que crees que no me dolió dejarte, que no me dolió perderte. Me ha dolido más de lo que imaginas y aunque he querido pretender que me he encuentro perfectamente, aquellos realmente conscientes se dan cuenta que no. Me contradigo mucho, me equivoco mucho.

No puedo prometerte nada nuevo, porque no estoy en posición de. No puedo cambiar el pasado. Pero puedo decirte que aquí estoy, buscándote. Buscando una oportunidad para encontrarte. Aún necesito encontrarme yo, por completo, al menos un poco más. Yo sé que tú aún, quizá ahora más que nunca, necesitas tiempo, de desarrollarte y sanar. Lo sé, lo entiendo.

No sé qué tanto derecho tenga de pedirte que me pienses, quizá ninguno. Sé que es egoísta. Que estoy pensando y actuando en base a lo que yo quiero. Y, aun así, aquí estoy, pidiéndote exactamente eso. Una parte de mi sigue albergando una pequeña llama de esperanza, de poder en algún momento hablar sobre todo esto e intentar arreglar la relación, de amigos, que alguna vez tuvimos. Extraño con el corazón a mi mejor amigo y me pesa en el alma que no puedas siquiera soportar verme. No quiere decir que no esté consciente del peor de lo casos, que no me prepare para el dolor o el rechazo.

No estoy aceptando la culpa por la situación porque todo lo que hice está basado en emociones muy válidas. No me arrepiento totalmente de lo que ocurrió, porqué, así como perdí, gané mucho. Si la decisión fue correcta o no, es subjetivo. Tampoco estoy rogando que volvamos, porque nos falta crecer y desarrollarnos, madurar, aprender. Mejorar cada uno. Tú tienes un potencial enorme. Creo que simplemente espero que no te burles pensando eso con este mensaje, pero que te des cuenta de lo importante que has sido en mi vida y cuanto me gustaría que algún día pudiésemos ser amigos de nuevo.

Y, aun así, aquí estoy. Pidiendo cuando vuelvas, cuando estés listo, verte. Y hablar.

Te pienso con cariño.

Quiero creer en las oportunidades. 

Wednesday, February 20, 2019

Vueltas inesperadas.

Es gracioso como la vida da vueltas inesperadas.

Un día, mi vida está completamente planeada - sé que haré, cómo y con quien. He decidido cómo desarrollar mi carrera e inclusive con quién me casaré y cosas tan triviales como qué perro tendré.

Y en un abrir y cerrar de ojos, por decisiones propias claro está, pero sin realmente haber pensado a profundidad el cambio que traería, mis planes de vida se vieron alterados.

Dejé a un hombre que me había amado por cinco años por uno que sólo lo hizo seis meses, me alejé de los únicos amigos que había guardado cerca durante tres años y aunque me sumergí más en mis estudios, me encontraba completamente perdida.

Llegué a sentirme ahogada, por que nadaba en un mar de emociones y pensamientos que no comprendía - absoluta y totalmente confundida. Quería que mi vida cambiara, pero no estaba lista para el cambio. No estaba lista para enfrentar las miradas y las palabras o, en su defecto, la falta de.

No estaba lista y el no estarlo, simplemente me hundió más. Lidié mis problemas con excesos y malas decisiones, las cosas parecían ir de mal en peor. Por más que me entregaba para que algo funcionara, menos recibía y menos se me valoraba.

Un día, sin estar lista, te sientes en el fondo. Y otro, sin razón aparente, sales de nuevo a intentarlo otra vez. Y parece funcionar, entonces sigues y esperas, que todo se acomode. Por que al final lo hace, sin avisar, sin pedir permiso y sin encajar.

Es gracioso como la vida da vueltas inesperadas.

Sunday, February 10, 2019

Sigo pendiente de ti.

Sigo pendiente de ti, aunque no hablemos.

Espero un día escuchar lo bien que te va y lo feliz que eres.

Saturday, February 9, 2019

Por qué sigo, a pesar de.

Yo veo en ti un potencial enorme. De ser el mejor de los hombres, mejor deportista, mejor ingeniero, mejor hijo, mejor padre, mejor hermano, mejor pareja.

Veo en ti un potencial inmensurable. Un potencial ilimitado. Yo sé que todo, absolutamente todo, lo puedes. De eso no tengo ni una pizca de de duda, ninguna.

Ojalá puedas verte como yo te veo. Claro, te falta aprender para alcanzar ese potencial, como a todos. Pero de que puedes, puedes.

Por eso te quiero, por eso sigo aquí. Por eso, vales la pena. Bueno, la pena no. Llorarte no, pero sí la felicidad que siento cuando estoy contigo.

Monday, February 4, 2019

No puedo ser sólo tu amiga.

No puedo ser sólo tu amiga.

No puedo ser sólo tu amiga y actuar cómo si no quisiera ser algo más.

No puedo ser sólo tu amiga y verte sin querer tenerte en mis brazos y llenarte de besos.

No puedo ser sólo tu amiga y escuchar de otras personas a tu lado.

No puedo ser sólo tu amiga y, tristemente, sólo eso puedo ser.