Benditas distracciones, aquellas que me permiten pasar horas sin pensar en ti. Benditas distracciones, aquellas que llenan los espacios por momentos, evitando que lleguen las preguntas y las dudas aunque sea un rato.
Benditas distracciones, que me hacen reír y compartir con otros.
Benditas distracciones que motivan, que liberan, que acompletan.
Benditas distracciones pasajeras.