A mis ojos, siempre fuiste el más bello, el más guapo, simplemente el mejor.
No me preocupaba por cómo te vieras o tu cuerpo o tu altura.
Me preocupaba por que estuvieras bien, saludable y contento.
Porque todo lo demás ya lo tenías, ya lo eras. No necesitaba que cambiaras lo de afuera cuando ya amaba tu interior.
No comments:
Post a Comment